viernes, julio 17, 2009

Al Papa le hace falta un poco de Marxismo




Transcribo uno de los últimos artículos de Leonardo Boff. Una crítica liberal a la última carta pastoral del Papa Ratzinger... enciendan la antena crítica y emitan su propio juicio si es que juzgar se puede.
Nos faltan más profetas que filósofos, nos faltan más santos que profetas.



La nueva encíclica de Benedicto XVI Caritas in Veritate del 7 de julio último es una toma de posición de la Iglesia ante la crisis actual. El conjunto de las crisis que afectan a la humanidad y que conllevan amenazas severas sobre el sistema de la vida y su futuro, pediría un texto profético, cargado de urgencia. Pero no ha sido eso lo que hemos recibido sino una larga y detallada reflexión sobre la mayoría de los problemas actuales, que van desde la crisis económica al turismo, de la biotecnología a la crisis ambiental, y proyecciones sobre un Gobierno mundial de la globalización. El género no es profético, «el cual supondría un análisis concreto de una situación concreta» que posibilitaría emitir un juicio sobre los problemas a la vista en forma de denuncia-anuncio. Pero no está en la naturaleza de este papa ser profeta. Él es un doctor y un maestro. Elabora el discurso oficial del Magisterio, cuya perspectiva no viene de abajo, de la vida real y conflictiva, sino de arriba, de la doctrina ortodoxa que esfuma las contradicciones y minimiza los conflictos. La tónica dominante no es la del análisis, sino la de la ética, la de lo que deber ser.
Como no analiza la realidad actual, extremadamente compleja, el discurso magisterial permanece principista, equilibrista y se define por su indefinición. El subtexto del texto, lo no dicho en lo dicho, remite a una inocencia teórica que inconscientemente asume la ideología funcional de la sociedad dominante. Se nota ya al abordar el tema central ―el desarrollo― tan criticado hoy por no tener en cuenta los limites ecológicos de la Tierra. De esto la encíclica no dice nada. Su visión es que el sistema mundial se presenta fundamentalmente correcto. Lo que existen son disfunciones, no contradicciones. Ese diagnóstico sugiere la siguiente terapia, semejante a la del G-20: rectificaciones y no cambios, mejorías y no cambio de paradigma, reformas y no liberaciones. Es el imperativo del maestro: «corrección»; no el del profeta: «conversión».
Al leer el texto, largo y pesado, acabamos pensando: ¡qué bien le vendría al papa actual un poco de marxismo! Éste, a partir de los oprimidos, tiene el mérito de desenmascarar las oposiciones presentes en el sistema actual, sacar a la luz los conflictos de poder y denunciar la voracidad incontenida de la sociedad de mercado, competitiva, consumista, nada cooperativa e injusta. Ella representa un pecado social y estructural que sacrifica millones en el altar de la producción para el consumo ilimitado. Esto debería denunciarlo proféticamente el papa. Pero no lo hace.
El texto del Magisterio, olímpicamente por fuera y por encima de la situación conflictiva actual, no es ideológicamente «neutro» como pretende. Es un discurso reproductor del sistema imperante, que hace sufrir a todos especialmente a los pobres. No es cuestión de que Benedicto XVI lo quiera o no lo quiera, sino de la lógica estructural de su discurso magisterial. Por renunciar a un análisis crítico serio, paga un alto precio en ineficacia teórica y práctica. No innova, repite.
Y ahí pierde una enorme oportunidad de dirigirse a la humanidad en un momento dramático de la historia, a partir del capital simbólico de transformación y de esperanza contenido en el mensaje cristiano. Este papa no valora el nuevo cielo y la nueva Tierra, que pueden ser anticipados por las prácticas humanas, solamente conoce esta vida decadente, y por sí misma insostenible (su pesimismo cultural), y la vida eterna y el cielo que vendrán. Se aleja así del gran mensaje bíblico que tiene consecuencias políticas revolucionarias al afirmar que la utopía terminal del Reino de la justicia, del amor y de la libertad sólo será real en la medida en que se construyan y se anticipen, en los límites del espacio y del tiempo histórico, tales bienes entre nosotros.
Curiosamente, haciendo abstracción de nociones fideístas recurrentes («sólo a través de la caridad cristiana es posible el desarrollo integral»), cuando se «olvida» del tono magisterial en la parte final de la encíclica, habla de cosas sensatas como la reforma de la ONU, la nueva arquitectura económico-financiera internacional, el concepto de Bien Común del Globo y la inclusión relacional de la familia humana.
Parafraseando a Nietzsche: ÇÀcu‡nto an‡lisis cr’tico es capaz de incorporar el Magisterio de la Iglesia?È


Leonardo Boff

jueves, julio 16, 2009

La vivencia de un desierto...


Esto es un fragmento de algo que escribí cuando estaba en Guadalajara hace poco menos de un año... vivía una situación de desierto, un situación que a grandes rasgos parecía la peor de todas pero que en lo profundo generaba cierta reconstrucción interna de la cual no me percataba o al menos no gozaba... estar en el desierto no es muy gozoso; existen distintos elementos que provocan incomodidad, pérdida de sentido, dolor y muchas lágrimas... no cabe duda que el desierto golpea mucho, cincela, diría otro, pero sin duda transforma y permite un conocimiento interno que en muy pocas ocasiones se puede llevar a cabo... el desierto, sinónimo de cambio...





Por eso te voy a seducir… te llevaré al desierto y te hablaré al corazón…

Hoy vivo una situación de desierto, lo quiera o no. Seguridades perdidas, muros derrumbados o a punto de caer, soledad… es inútil reforzar con diques de paja esta realidad. Es necesario que viva hasta el fondo las dimensiones sin fin.
Reconciliarme con el desierto, con mi desierto, es vivir la prueba de la provisionalidad, de la precariedad. Mi desierto es el lugar en donde mi realidad es despojada de las apariencias, purificada de lo efímero y reducida a lo esencial, a lo indispensable…
En mi desierto me encuentro ante un cielo sin límites, frente a la arena y mi propio ser, nada más… aquí me veo obligado a encontrarme conmigo mismo… cara a cara conmigo mismo… por eso mi desierto me fascina y me asusta… La esencia del desierto es la ausencia de hombres, abstinencia de presencias…
Mi cara a cara es el preludio del cara a cara con Dios, así el desierto es lugar de encuentro con Dios, con el Dios que está presente pero escondido, secreto… El desierto bíblicamente es el lugar de la liberación, pero el programa de la libertad no es una lista de facilidades o de privilegios… austeridad y caminos difíciles… DIOS SE HACE SEGURIDAD PERO A CONDICIÓN DE QUE EL PUEBLO EN CAMINO PIERDA SUS SEGURIDADES HABITUALES…
¡Qué tremendamente paradójico resulta que el desierto pueda florecer, que el silencio pueda convertirse en mensaje y que la soledad se convierta en comunión!
Desierto: la prueba de mi profundidad.

Ojalá hubiéramos muerto a manos del Señor en Egipto… ¿Nos han sacado a este desierto para matarnos de hambre a toda la comunidad?

La gran tentación de mi desierto es la seguridad. En la nostalgia, en el pasado, en las personas añoradas, en mi condición perdida está mi seguridad… una seguridad efímera.
En algunos momentos de llanto quisiera dejar este desierto, encontrar la salida y simplemente abandonarlo. Aquí la impotencia de no poder hacer nada más que esperar y caminar… me siento verdaderamente impotente al tratar de buscar salidas fáciles que respondan a mi ansía de realización inmediata y de evasión ante el enfrentamiento cara a cara conmigo mismo. Creo que me tengo más miedo a mí mismo que a Dios.
Los israelitas no habían tenido aún la oportunidad de gozar de la liberación cuando ya estaban añorando la esclavitud pasada. Similar condición estoy viviendo. En ellos, el sabor de las cebollas dadas en Egipto les impedía saborear la liberación presente…
Hace poco que me interné en mi desierto y vivo la añoranza quejumbrosa de un pasado esclavizante.
No es nada fácil dejarme liberar. No es nada fácil aceptar que estoy perdido y que en este desierto como en otros nunca sabré cuándo estoy apunto de llegar… tengo la necesidad de seguridades, de estar protegido, de evitar elecciones decisivas… ¡Oh Dios, lo último!... elecciones decisivas…
Cuando todo lo tenía tan claro, cuando todo estaba tan en paz, tan en su sitio… cuando había alguien que decidía por mi, cuando ya todo estaba programado detalladamente… cuando me quejaba de lo anterior y sin embargo ahora tontamente lo añoro… ¡qué desdicha!
Soy productor de seguridades… tengo miedo a quemarme en el fuego de la verdad, a caminar descalzo por el fango y a mojarme bajo la lluvia… CRISTO SALVA MI CORAZÓN DÉBIL!!! Cristo me salva escapando hacia delante. Él es el que me espera, nos espera, siempre más allá… cuando lo alcanzo se escapa… sobrepasa mis lógicos argumentos y va más adelante…

Estoy cubierto de polvo y fango…
He caminado por caminos no trazados,
me he herido al penetrar a esta jungla desértica…
No estoy caminando por el camino oficial,
por el camino pavimentado, el camino que pisa la mayoría, el camino
en donde la semilla es aplastada y muere…


Ustedes, caminantes de autopista, envejecerán placidamente y estimados por el mundo; tendrán los aplausos y las medallas que el mundo reserva para los más vistos…
Mi vida será encontrada herida en la cumbre más alta o en las profundidades del océano… Caminaré gustoso por donde voy perdido… tomaré el lugar del que es olvidado y buscado únicamente por su Señor… mi amo me encontrará.


“No temas que yo estoy contigo… ¿No recuerdas el pasado? Pues bien, he aquí que yo lo renuevo: ya está en marcha, ¿no lo reconoces? Sí, pongo en el desierto un camino, senderos en el arenal”

¿A dónde he venido a parar? Abandoné sin darme cuenta el camino principal y caído en esta encrucijado encuentro de caminos por donde ir…
Ante la tormenta de arena mi vida se tambalea entre la esperanza y la cólera… el agua se acaba, no se ve ninguna huella sobre la arena y no se leer las estrellas…
Vivo la desorientación, me pega un viento de desconfianza, domina en mí la incertidumbre… es muy difícil ver con claridad… ¿A dónde iré a parar Dios mío? ¡Qué quieres! ¿Cómo salgo de este camino de sudor y lágrimas?

La balsa de la Medusa

Desde que vi por primera vez está pintura y reflexioné en su significado ha motivado y animado muchos momentos de mi vida... hoy en día no solo adorna parte de mi vida, alienta mi día a día...



"Unos hombres piden señales para creer, y otros piden sabiduría para obrar, mas el corazón vivo lo tiene todo en su esperanza"




1. Antecedentes históricos:
A finales de las guerras napoleónicas (1799-1815) cuando la nación de francia se sumergía en un caos de derrotas, una fragata de la marina francesa, La Medusa, encayó frente a las costas de Senegal por negligencia de su capitán. Fue el día 2 de julio de 1816, cuando un grupo de 149 personas quedaron a la deriva de un mar que poco a poco fue cobrando víctimas.
El tiempo de su epopeya fue de 27 días y de las iniciales 149 personas solo 15 lograron salvar su vida. Sin embargo para cuando un barco, el Argus, logró divisarlos y rescatarlos ya habían sucedido una cantidad inimaginable de episodios de canibalismo, mutilación y muerte.



2. Théodore Géricault (1791-1824):
Artista y pintor francés quien fuera discipulo de Jacques-Louis David. Este último tenía un estilo colorista y emotivo siendo influido a su vez por el pintor flamenco barroco Rubens.
Por su época el arte de Géricault debe entenderse como Romántico, y ciertamente su preocupacion por el sentimiento humano es ejemplo de este movimiento. Sin embargo, resulta importante señalar que las principales influencias artísticas del pintor son 3: Rubens ya mencionado, con sus innumerables motivos mitológicos, Raphael, de quien destaca la famosa pintura esóterica tan estudiada hoy en día "la Escuela de Atenas", y Miguel Ángel, cuya "Capilla Sixtina" lo hizo inmortal.
De esta forma, el estilo del autor gira entre un clasicismo en la foma y un romanticismo e idealismo en su símbolo. Lo cual hace de sus obras composiciones altamente impregnadas de ricas enseñanzas y humanidad.



3. La Balsa de la Medusa:
Esta monumental obra mide aproximadamente 16 x 23 pies y fue pintada por Théodore Géricault entre los años de 1818 y 1819, residiendo hoy en día en el museo del Louvre en París, Francia.
Para su realización el artista recurrió a un trabajo investigación extremadamente arduo. Durante el tiempo de su pintura entrevistó a las víctimas del naufragio, recurrió a muchas de ellas para que posaran como modelos y hasta tuvo que ir a morgues y cementerios para recoger cadaveres y restos de ahogados con el propósito de pintarlos con la mayor veracidad posible. Tambien recorrió Hospitales Psiquiátricos, donde hizo amistad con el Dr. Georget y pintó para él una serie de retratos de pacientes suyos, con el fin de ilustrar diversos tipos de enfermedad. Precisamente, esta habilidad de ver a las víctimas de enfermedades mentales como seres humanos amigos, es uno de los más nobles frutos del Romanticismo.
En el año de 1819, cuando Géricoult presentó su obra a la Academia de Arte en Francia, los críticos no supieron trascender la situación política francesa y, antes de juzgar la obra por su genialidad artística, fue condenada por un supuesto significado político que en ninguna manera era objetivo del artista atribuirle. Percibiendo los críticos franceses en ella, una representación de la Francia derrotada y naufragando despues de sus batallas napoleónicas, decidiron prohibir su exibición.
No obstante, y a pesar del éxito no obtenido en su país, Géricoult trasladó "la Balsa de la Medusa" ha tierras inglesas donde si fue bien recibida con los honores que merecía.



4. Simbolismo en la Pintura:
La escena contiene 17 personas, una balsa y un mar agitado. El cielo está nublado, el viento sopla hacia la izquierda y, sin la presencia visible del astro Rey, la única luz que ilumina la pintura proviene también del extremo superior izquierdo del cuadro.
Por las características abstractas del cuadro se pueden apreciar entre 17 y 21 tripulantes. Estos varían en semblantes y actitudes. 5 aparecen muriendo o muertos y representan el derrotismo o falta de voluntad. 2 actores del drama personifican la duda y falta de confianza. La mente escéptica está simbolizada en un sujeto con turbante rojo en la cabeza. Hay uno que mantiene la esperanza de sus compañeros con una actitud entusiasta y persuasiva. Otros 5 tripulantes manifiestan una actitud de dependencia y piden ayuda a sus compañeros con más fortaleza que ellos. Y por último, hay 3 personajes que estando a la cabeza de la Balsa agitan pañuelos en señal de auxilio, con la esperanza de ser aun rescatados.
Toda obra de arte es, en cierta medida, objeto para la Psicología Proyectiva. Es decir, de alguna manera, permite al observador ver en ella rasgos de su propia personalidad. Sin embargo, al contemplar este cuadro resulta asombroso el percatarse de que cumple con todos los requisitos para ser analizado milimétricamente por la Psicología Analítica Gnóstica.
Algunos de los puntos más importantes serían los siguientes:
Como ya se indicó en parrafos anteriores, la fuente de Luz proviene del extremo superior izquierdo de la pintura, lo que nos sugiere que en el individuo, aquello que lo irá a iluminar proviene de la parte más exaltada de su Ser y de la que él, desafortunadamente, es inconsciente. Esto recuerda a la "Presencia Ignorada de Dios" (V. Frankl).
El viento es otro elemento que apunta-sopla hacia la izquierda, indicando el camino de descenso al interior del hombre antes del ascenso.
La Balsa consiste en los restos de lo que algún día fue un Barco, precisamente análogo a la realidad humana, que un día pudo estar en posesión de las facultades y cuerpos del Real Ser, mas ahora de esto solo quedan despojos. Un cuerpo físico que ahora tiene ciertas limitaciones pero que será completamente reconstruido una vez concluido el viaje.
Así, el simbolismo del Mar se deduce por consecuencia lógica. Furioso y con aleaje representa la misma vida que prueba al marinero en su Odisea.
Y cada uno de los personajes en la Barca, es un alma en este Mundo. Todos comparten la misma condición inial, un naufragio. Y ahora deberán mostrar su voluntad y su impulso divino para terminar su travesia. Trinfará aquel que disponga su conciencia al servicio del Ser y cultive en el camino actitudes correctas. Mas perecerán en el intento aquellos que dejen su conciencia a la deriva del ego y éste maneje su máquina humana con actitudes de descontrol, inseguridad, desconfianza, retraimiento, etc.
Hasta el momento hemos podido encontrar en la pintura un mensaje claro sobre el sufrimiento humano en el mundo, la misión del individuo en él y la manera más adecuada de enfrentarse a esta tarea de regreso. Sin embargo, es posible que esta disposición hacia la vida, que llamamos actitud, no haya quedado suficientemente clara.
Para Carl Gustav Jung, la "Actitud" es la combinación de factores o acontecimientos psicológicos que determinan la acción en esta o aquella definitiva dirección. Es decir, la actitud es la disposición del individuo a actuar de cierta manera. Por ejemplo; será completamente diferente la forma en que un sujeto con una actitud de "dependencia" cambie la rueda reventada de su carro a otra persona con una actitud de "autosuficiencia".
En síntesis, la pintura nos indica que en esta vida debemos mirar hacia nuestro interior y buscar la luz allí, conservar siempre una actitud en servicio al Ser y no al ego, y procurar una Esperanza ferrea que nos sostenga en los momentos de mayor dificultad.





"Cuando el animal intelectual dirige sus intenciones y fuerzas hacia algo que es perecedero obedece al ego y es hijo del deseo. Mientras que cuando une sus esfuerzos en busca de Dios, su fuente de alimento deja de ser inmunda y se nutre con el apoyo y consuelo de su Padre y Madre celestial"

lunes, julio 13, 2009

Steve Jobs discurso en Stanford

Jobs es el co-fundador de la compañia de computadoras Apple el junto con su amigo Steve Wozniak crearon la primera computadora personal (crearon la tarjeta madre, circuitos logicos, documentacion y sistema operativo entre otras) bueno en realidad fue uno de los primeros porque para ese tiempo exisitia una maquina llamada Altair 8800 que usaba el Altair Basic de “Microsoft”; si Microsoft ya estaba fastidiando para ese entonces el mundo de la informatica como la conocemos.
Bueno el hecho fue que Wozniak y Jobs crearon su primera maquina y este ultimo aposto a venderla; bancos, pequeñas empresas,etc.
Apple crecio, se hizo popular y por eventualidades de la vida Jobs termina tomando una mala decision al emplear el para ese entonces presidente de la Pepsi, John Sculley a formar parte del board de directores; este ultimo termino despidiendo al co-fundador de la misma empresa.
Pero el (Jobs) tenia en si la ambicion y creo la maravillosa compañia llamada Pixar la cual adquirio de uno de los estudios de animacion de George Lucas, luego creo una compañia rival para Apple y Microsoft la cual se llamaria Next, este creo computadoras mas economicas y veloces para la epoca. Bueno la hisoria se esta haciendo un poco larga, lo cierto es que Apple estaba en crisis casi en bancarrota, terminaron llamando a Jobs para que trajera su ambicion y vision futurista para que rescatara la compañia lo cual termino haciendo.

CARITAS IN VERITATE


El papa Benedicto XVI ha publicado hoy la encíclica "Cáritas in Veritate", un documento que condena con dureza los abusos del capitalismo y que exige un mundo más ético y justo.

La carta del papa: una profunda reforma de la ONU y del sistema económico y financiero mundial y más respeto a la libertad y a la verdad, dos valores fundamentales para la convivencia y la justicia.

En el documento, el papa critica el papel del Estado actual y reflexiona sobre el futuro papel como Estado democrático, en lo social, lo político, lo sindical, la movilidad laboral o los cambios culturales. En este sentido, el Pontífice aboga por un diálogo cultural que no caiga en el relativismo. “Cuando esto ocurre, la humanidad corre nuevos riesgos de sometimiento y manipulación”, dice el pontífice.

Algunos han interpretado la nueva encíclica como un documento "de izquierdas", pero habría que preguntarse ¿de qué inquierda? porque la izquierda que existe y gobierna en países como China, España, Cuba o Venezuela es furiosamente capitalista y sus dirigentes son campeones de la corrupción, la injusticia, la desigualdad y todo lo que "Caritas in Veritate” denuncia y condena.

Ciertamente, la nueva encíclica parece "de izquierdas", pero de una izquierda que no existe y que, probablemente, nunca existió, al menos en un país de este planeta, donde las experiencias de la izquierda en el poder siempre han sido frustrantes y decepcionantes por su desprecio a la libertad y a los derechos humanos fundamentales y porque, casi siempre, causaron a sus "súbditos" pobreza, dolor, esclavitud y hasta exterminio.

El papa cita el progreso del hambre, el avance de la pobreza y el desprecio a la vida como síntomas de la degeneración y, en lo que parece una velada alusión a la España de Zapatero, critica las legislaciones o proyectos que abogan por el aborto libre y la eutanasia.

En el capítulo tercero de la encíclica, dedicado a “Fraternidad, desarrollo económico y sociedad civil”, el Papa anima al ser humano a no caer en la tentación de “creerse autosuficiente y capaz de eliminar por sí mismo el mal de la historia”. Esas posturas, denuncia el Pontífice, “han desembocado en sistemas económicos, sociales y políticos que han tiranizado la libertad de la persona y de los organismos sociales y que, precisamente por eso, no han sido capaces de asegurar la justicia que prometían”. Frente a esto, Benedicto XVI plantea “la caridad en la verdad”, una fuerza de una comunidad humana, no de individuos en particular. Una “comunidad fraterna” que sólo se entiende bajo el paraguas de “Dios-Amor”. Aplicado a la crisis económica, el Pontífice subraya cómo “sin formas internas de solidaridad y de confianza recíproca, el mercado no puede cumplir plenamente su propia función económica. Hoy, precisamente esta confianza ha fallado, y esta pérdida de confianza es algo realmente grave”.

El documento destila crítica, no sólo al capitalismo que abusa, sino también al liderazgo que fracasa una y otra vez y que conduce a la Humanidad hacia la derrota y la decadencia. El papa parece pedir una regeneración de la sociedad y de la vida política, aunque lo hace sin decirlo claramente. Las alusiones a la corruoción en todas sus vertientes son constantes y el papa siempre apunta hacia el rearme ético de las comunidades humanas y la “transparencia total” de la política, de las instituciones y las empresas como las únicas recetas eficaces.